H. G. Wells: La máquina del tiempo

Incomprensiblemente recluida en las colecciones de literatura juvenil de varias editoriales, esta sabia e inmortal novela sigue siendo un relato muy bien escrito, muy bien adjetivado y plenamente vigente, una gran puerta abierta a la imaginación y a la aventura pero también a la especulación sensata y luminosa y un gran ejemplo de mágica creatividad y firme apuesta por la idea y la concreción de esta -eso que mal llamamos en ocasiones política- en una historia impecablemente urdida y contada con las mejores armas de que dispone la literatura llamada a no desaparecer jamás. Emociona el relato del viajero en el tiempo, su relación con la pequeña amiga del futuro que le entrega amor porque sí, la percepción de su soledad horrible y devastadora, y emociona también encontrarse con la llama inextinguible del autor clásico que lo apuesta todo a una bella historia, única y diferente, arriesgada y lúcida, que nos presenta con una prosa sin alardes...