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H. G. Wells: La máquina del tiempo

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    Incomprensiblemente recluida en las colecciones de literatura juvenil de varias editoriales, esta sabia e inmortal novela sigue siendo un relato muy bien escrito, muy bien adjetivado y plenamente vigente, una gran puerta abierta a la imaginación y a la aventura pero también a la especulación sensata y luminosa y un gran ejemplo de mágica creatividad y firme apuesta por la idea y la concreción de esta -eso que mal llamamos en ocasiones política- en una historia impecablemente urdida y contada con las mejores armas de que dispone la literatura llamada a no desaparecer jamás.     Emociona el relato del viajero en el tiempo, su relación con la pequeña amiga del futuro que le entrega amor porque sí, la percepción de su soledad horrible y devastadora, y emociona también encontrarse con la llama inextinguible del autor clásico que lo apuesta todo a una bella historia, única y diferente, arriesgada y lúcida, que nos presenta con una prosa sin alardes...

Chronicle, de Josh Trank

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Esta es la película más adulta -¿la única?- de superhéroes que he visto, la más realista, la menos simple y menos propensa a resolverlo todo con escenas de acción adrenalínicas, a la postre gratuitas. Es como si le hubieran dado un guión normalucho a un gran escritor y le hubieran dicho: Haz lo que te dé la gana con él. Y lo que vemos en la pantalla es un filme libre, con apuntes psicoanáliticos, con rabia y mucha, mucha contundencia dentro. El planteamiento es estupendo: unos adolescentes -poco más jóvenes que Peter Parker- adquieren unos superpoderes por casualidad y en ningún momento se plantean ponerlos a disposición del bien, de los necesitados, de los humillados ni los vencidos. Algo lógico, porque son unos adolescentes del siglo XXI. Traviesos, juguetones, hedonistas, se dedican a pasárselo bien, a experimentar, a descubrir, a gozar volando, moviendo cosas con la mente, viendo desde muy arriba el mundo por el que hasta hace poco han estado arrastrándose. Hasta que el exces...

Julio Cortázar y el realismo fantástico

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La máquina del tiempo, de Simon Wells

   Centrada más en la aventura y en el romance entre el viajero del tiempo y una habitante del futuro, esta versión del clásico de H. G. Wells entretiene pero no activa la imaginación ni muestra el compromiso del gran escritor con el socialismo utópico, ya que la visión del director es demasiado superficial. La banda sonora, de Klaus Badelt, es vibrante y sensible, fácil de escuchar y algo típica, pero meritoria. La mejor escena tiene lugar cuando el protagonista pierde a su amada -ah, cómo no recordar aquí ese pequeño gran clásico que es Regreso al futuro , así como la divertida e involvidable Atrapado en el tiempo- ; la peor es la persecución por los túneles, con esas criaturas tan rápidas y lerdas que no atrapan a los seres humanos lentos y pequeños incomprensiblemente. 

Crueldad

   ¿Qué hacer si la crueldad se había convertido en una pasión común?    Herbert George Wells.  La maquina del tiempo  (Traducción de Nellie Manso de Zúñiga)

Jorge Luis Borges: Historia universal de la infamia

   Del relato El proveedor de iniquidades Monk Eastman :    Perfilados bien por un fondo de paredes celestes o de cielo alto, dos compadritos envainados en seria ropa negra bailan sobre zapatos de mujer un baile gravísimo, que es el de los cuchillos parejos, hasta que de una oreja salta un clavel porque el cuchillo ha entrado en un hombre, que cierra con su muerte horizontal el baile sin música.

Prospectivas. Antología del cuento de ciencia ficción española actual (ed. Fernando Ángel Moreno)

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       La ciencia ficción en España sigue siendo vista con indiferencia, con desdén. Se piensa que los autores que la visitan para contar historias especulativas y/o de alto entretenimiento no son más que escritores menores. Para demostrar que hay buena literatura del género escrita aquí, ahora y no hace mucho, Fernando  Ángel Moreno edita este libro que recomiendo hoy, cuyo prólogo es necesario (cosa no habitual en los prólogos), no abusa del entusiasmo ni de los ejemplos y avanza algunas ideas con sencillez que preparan muy bien para lo que viene después. Leed, pensad (eso que parece destinado sólo a la literatura realista o social, la literatura alta y seria) y disfrutad.